¿Qué es EU? ¿Es Bad Bunny en el Super Bowl o es Trump y el insulto de los Obama como changos?

Estrella americana Bad Bunny en el estadio Santa Clara de California (CHRIS TORRES/EFE) El show de medio tiempo del Super Bowl 2026 pasará a la historia como el más politizado en sus 60 ediciones; gracias a que así lo quiso su protagonista, Bad Bunny, para desafiar abiertamente al presidente de Estados Unidos, culpable de declarar …

¿Qué es EU? ¿Es Bad Bunny en el Super Bowl o es Trump y el insulto de los Obama como changos?

Estrella americana Bad Bunny en el estadio Santa Clara de California (CHRIS TORRES/EFE)
El show de medio tiempo del Super Bowl 2026 pasará a la historia como el más politizado en sus 60 ediciones; gracias a que así lo quiso su protagonista, Bad Bunny, para desafiar abiertamente al presidente de Estados Unidos, culpable de declarar la guerra cultural contra todo lo que no soporta, pero que, mal que le pese, ha hecho grande a Estados Unidos: la inmigración, la tolerancia, la diversidad y la libertad de prensa para criticar a los gobernantes cuando abusan de su poder.
Cachetada a Trump
“Muy interesante ¿no?”
Un análisis de CNN llega incluso a formular la siguiente pregunta: “Durante meses, sectores conservadores —desde el presidente hacia abajo— lo han retratado como antiestadounidense. Anoche, Bad Bunny planteó otra pregunta: ¿y si yo soy el verdadero estadounidense?”
El Estados Unidos de Bad Bunny quedó suficientemente claro con su espectáculo, y el de Trump también con su reacción en las redes, pero donde quedó retratado el magnate republicano, sobre su naturaleza racista y sobre el país al que aspira construir, quedó patente en vísperas del evento deportivo.
El golfo de América es Trump
Cuando ocurrieron los hechos, Bad Bunny no había nacido, pero sí era un joven viviendo en un pueblo humilde del norte de Puerto Rico, cuando el huracán María destrozó la isla en 2017.
La humillación que sintió tras ver en televisión al presidente Trump en su primer mandato, tirando rollos de papel a personas que lo habían perdido todo, se transformó el pasado domingo, casi una década después, en el plato de la venganza que se sirve frío.
En este tiempo transcurrido, Bad Bunny (que lo único que tiene de anglosajón es su nombre artístico, que se puso tras encontrar una foto de él de pequeño, con cara de enojado porque fue obligado a disfrazarse de conejo para una actividad en la escuela) no sólo se ha convertido en una estrella global, sino en un activista que decidió boicotear todos sus conciertos en Estados Unidos para no darle el gusto a los agentes del ICE arrestando a inmigrantes, por el simple hecho de tener apariencia hispana.
La pesadilla Trump desaparecerá en enero de 2029, cuando tenga que dejar el poder por impedimento constitucional para un tercer mandato (a no ser que intente dar un golpe contra la democracia, como bien podría estar tentado), pero es muy probable que la estrella de Bad Bunny, a sus 31 años, siga brillando durante mucho tiempo.
En cualquier caso, su carrera meteórica confirma que si hay alguien que ha cumplido el “sueño americano” (no estadounidense, sino americano) ese es Benito Antonio Benítez Ocasio, el mismo que hace menos de una década se ganaba la vida colocando productos en las estanterías de un supermercado.