La tensión entre Rusia y Estados Unidos sobre la crisis política en Venezuela sigue sin disminuir. El gobierno ruso ha lanzado un llamado a la moderación al presidente estadounidense Donald Trump, después de advertir que el desenlace de la situación podría ser impredecible. En una declaración oficial, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, pidió a …
Moscú apunta a Washington: una advertencia soviética sobre la necesidad de reflexionar antes de intervenir en Caracas.

La tensión entre Rusia y Estados Unidos sobre la crisis política en Venezuela sigue sin disminuir. El gobierno ruso ha lanzado un llamado a la moderación al presidente estadounidense Donald Trump, después de advertir que el desenlace de la situación podría ser impredecible. En una declaración oficial, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, pidió a Washington que evite cualquier acción que pueda empeorar la crisis en Venezuela.
La petición rusa surge después de que Trump anunciara su intención de reconocer como presidente interino al líder opositor venezolano, Juan Guaidó. Este movimiento ha sido duramente criticado por el gobierno de Nicolás Maduro, quien ha declarado que Guaidó es un “golpista” y que su reconocimiento como presidente interino sería un ataque a la soberanía venezolana.
Rusia ha mantenido un tono crítico hacia Trump y su administración, calificando su postura de “intrusivo” en asuntos que no son concernientes. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso ha emitido un comunicado en el que se indica que espera que todos los países de la región mantengan una actitud moderada y eviten cualquier acción que pueda empeorar la situación en Venezuela.
Sin embargo, no parece que Rusia esté dispuesta a permanecer neutra en este conflicto. La relación entre Rusia y Venezuela es muy estrecha, y el gobierno ruso ha mantenido un tono defensor de Maduro desde el principio. El presidente Vladimir Putin ha sido uno de los pocos líderes mundiales que han apoyado abiertamente a Maduro, quien se enfrenta a una grave crisis política y económica.
La situación en Venezuela es compleja y delicada. La economía del país está en ruinas, y la escasez de alimentos y medicamentos es un problema crítico. La oposición ha llamado a las calles para exigir cambios políticos, mientras que el gobierno de Maduro se siente rodeado y amenazado.
En este contexto, la intervención rusa puede ser crucial. Rusia ha sido una de las principales fuentes de apoyo económico y militar para Venezuela, y su influencia en la región es considerable. Si Trump decide reconocer a Guaidó como presidente interino, es probable que Rusia siga alineada con Maduro, lo que podría llevar a un enfrentamiento directo entre Washington y Moscú.
La crisis en Venezuela tiene implicaciones importantes para el equilibrio de poder en la región. La estabilidad política y económica del país es fundamental para el bienestar de los venezolanos, pero también es crucial para la seguridad regional y global. Si la situación se descontrola, puede generar un efecto dominó en la región, con implicaciones peligrosas para la estabilidad política y económica.
En este momento, no parece que haya una salida fácil a esta crisis. La tensión entre Rusia y Estados Unidos sigue sin disminuir, y el riesgo de conflicto es alto. Lo único que se puede esperar es que ambas partes mantengan la calma y busquen un camino hacia la resolución pacífica de la situación en Venezuela.






