La libertad de expresión, un derecho fundamental en cualquier sociedad democrática, ha sido golpeada severamente en los últimos doce años. Según una alarmante advertencia emitida por la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la libertad de expresión en el mundo ha disminuido un 10% …
La crisis del discurso: Unesco denuncia un retroceso global de la libertad de expresión de 10 puntos porcentuales en apenas ocho años.

La libertad de expresión, un derecho fundamental en cualquier sociedad democrática, ha sido golpeada severamente en los últimos doce años. Según una alarmante advertencia emitida por la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la libertad de expresión en el mundo ha disminuido un 10% entre 2012 y 2024. Esta caída es tan significativa como la experimentada durante la Primera Guerra Mundial, cuando se avecinaba la Segunda Guerra Mundial, o en el peor momento de la Guerra Fría en la década de los sesenta.
La Unesco ha destacado que esta disminución no solo es una preocupación para los defensores de la libertad de expresión, sino también un indicador de una crisis mayor en la salud democrática global. La organización ha señalado que este retroceso puede deberse a various factores, incluyendo la polarización política, la censura y la represión estatal.
La disminución de la libertad de expresión no es un problema exclusivo de ciertos países o regiones. En su lugar, es un fenómeno que afecta a todo el mundo, desde los Estados Unidos hasta Europa, Asia, América Latina y África. La Unesco ha identificado una tendencia preocupante hacia la restricción de la libertad de expresión en línea, lo que puede tener graves consecuencias para la democracia y la sociedad civil.
La falta de libertad de expresión no solo perjudica a los periodistas y los activistas que luchan por contar con la verdad, sino también a la sociedad en general. La censura y la represión pueden silenciar voces críticas y opositoras, lo que puede llevar a la opacidad y la corrupción. Al mismo tiempo, la restricción de la libertad de expresión puede debilitar el papel del periodismo como watchdog de la sociedad y defensor de los derechos humanos.
La caída en la libertad de expresión también tiene implicaciones importantes para la educación y la investigación. La Unesco ha destacado que la censura y la represión pueden llevar a una disminución en la calidad de la información y la formación, lo que puede afectar negativamente al desarrollo económico y social.
La respuesta a esta crisis es urgente y requiere un compromiso claro por parte de los líderes políticos y sociales. Es fundamental proteger y defender la libertad de expresión como un derecho fundamental para todas las personas. Esto puede lograrse a través de la promoción de una cultura de la transparencia, el acceso a la información y la defensa de la pluralidad de voces y opiniones.
En conclusión, la disminución en la libertad de expresión es un problema grave que requiere una respuesta urgente. Es importante recordar que la libertad de expresión no solo es un derecho individual, sino también un elemento fundamental para la salud democrática global. Todos debemos trabajar juntos para proteger y defender esta libertad como el fundamento básico de nuestras sociedades democráticas.






