En un gesto que ha generado controversia y sorpresa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se autoproclamó "presidente en funciones" de Venezuela a través de una plataforma social llamada Truth Social. Acompañado por esta proclamación, publicó una fotografía con su imagen y la leyenda "presidente en funciones de Venezuela, vigente a partir de enero …
El presidente estadounidense desata polémica al pronunciarse sobre la crisis política venezolana y usurpar el papel del líder de facto.

En un gesto que ha generado controversia y sorpresa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se autoproclamó “presidente en funciones” de Venezuela a través de una plataforma social llamada Truth Social. Acompañado por esta proclamación, publicó una fotografía con su imagen y la leyenda “presidente en funciones de Venezuela, vigente a partir de enero de 2026”.
La noticia se dio a conocer ayer en Washington D.C., cuando Trump estaba a bordo del Air Force One, volando hacia un destino desconocido. En una entrevista con periodistas, el líder republicano manifestó su optimismo sobre el progreso que está logrando Venezuela, afirmando que “está funcionando realmente bien” y que “estamos trabajando muy bien con el liderazgo”.
Sin embargo, esta declaración ha sido recibida con incredulidad por muchos expertos políticos y diplomáticos. La Constitución de Venezuela establece claras normas sobre la sucesión presidencial, y Trump no tiene autoridad alguna para asumir este cargo. Además, el gobierno venezolano, encabezado por Nicolás Maduro, ha rechazado abiertamente cualquier tipo de reconocimiento o legitimación del mandatario estadounidense.
La situación se complica aún más cuando se considera que Trump ya no ostenta la presidencia de Estados Unidos, después de haber sido derrotado en las elecciones presidenciales de 2024. Aun así, parece que el líder republicano intenta ejercer influencia política en un país extranjero, lo que puede ser visto como una agresión diplomática.
En la práctica, esta proclamación no tiene ningún efecto jurídico o político sobre el gobierno venezolano. Sin embargo, su impacto emocional y simbólico puede ser significativo. Para muchos venezolanos, Trump es un símbolo de la intervención estadounidense en sus asuntos internos, que ha generado división y conflicto en el país.
La reacción internacional a esta declaración también ha sido mixta. Algunos líderes mundiales han condenado abiertamente la proclamación de Trump como una agresión diplomática, mientras que otros han mostrado indiferencia o incluso apoyo a su gesto.
En última instancia, la autoproclamación de Trump como “presidente en funciones” de Venezuela es un episodio más en la saga de las tensiones políticas y diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela. Aunque no tiene consecuencias jurídicas directas, puede generar una mayor polarización política y desencadenar una crisis diplomática más amplia en el futuro inmediato.






