La muerte de Escobar acabó con los grandes cárteles de Colombia ¿Se repetirá la historia en México con el fin del Mencho?

la caída del narco más legendario Miembros de la Brigada de Búsqueda, creada por la DEA, se fotografían junto al cadáver de Pablo Escobar, muerto en un techo de una casa en Medellín el 2 de diciembre de 1993 Auge y caída de los cárteles de Guadalajara y Medellín Casi en paralelo surgió el cártel …

La muerte de Escobar acabó con los grandes cárteles de Colombia ¿Se repetirá la historia en México con el fin del Mencho?

la caída del narco más legendario Miembros de la Brigada de Búsqueda, creada por la DEA, se fotografían junto al cadáver de Pablo Escobar, muerto en un techo de una casa en Medellín el 2 de diciembre de 1993
Auge y caída de los cárteles de Guadalajara y Medellín
Casi en paralelo surgió el cártel de Medellín y la primera alianza internacional con el cártel de Guadalajara para el tráfico de marihuana hacia EU.
Fue el líder del grupo criminal colombiano, Pablo Escobar, el primero que vio el enorme potencial que tenía el tráfico de cocaína, mucho más adictiva y relativamente fácil de cultivar y elaborar en laboratorios clandestinos.
En los 90, Escobar ya era el criminal más buscado y uno de los hombres más ricos del mundo, dinero que le sirvió para convertirse, primero, en una especie de Robin Hood tropical, que construía escuelas y hospitales en barrios populares; llegando a ser elegido congresista; y luego degeneró en un terrorista indiscriminado, quien no dudó en poner bombas en un avión (vuelo 203 de Avianca, con 107 muertos), en edificios públicos (un coche bomba destruyó la sede del Departamento Administrativo de Seguridad en Bogotá, dejando más de 60 muertos) o en plena calle, hasta sumar más de 600 atentados entre 1984 y 1993, con más de 400 muertos.
Pero su muerte, acorralado en un techo, no habría ocurrido sin un cambio de paradigma en la guerra del Estado colombiano contra el narcotráfico: a Gaviria dejó de temblarle el pulso (como a sus antecesores) y autorizó la intervención de Estados Unidos en la guerra del Estado colombiano contra el terror del narcotráfico.
Agentes de la DEA y otras agencias estadounidenses entrenaron a agentes de la Policía colombiana en técnicas de seguimiento y operaciones urbanas, en un nuevo cuerpo antinarco llamado Bloque de Búsqueda. Además, proporcionaron a sus pares colombianos equipos avanzados de rastreo e interceptación de llamadas, lo que permitió localizar a Escobar en Medellín, el 2 de diciembre de 1993.
Auge y caída de los cárteles de Cali y Sinaloa
Los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela aprendieron la lección tras la muerte violenta de Escobar y aprendieron que no tenían fuerzas para combatir al mismo tiempo al Estado colombiano y a la DEA.
La estrategia para engrandecer su negocio fue, por un lado, recurrir a la vieja fórmula del soborno y corrupción de autoridades, e internacionalizar el negocio, profundizando sus redes con los tres nuevos cárteles surgidos de la caída del cártel de Guadalajara, pero dando prioridad al que demostró más habilidad para introducir cocaína en EU: el cártel de Sinaloa.
Auge y ¿caída? del CJNG
El declive imparable del cártel de Sinaloa abrió la puerta a un nuevo modelo de grupo criminal: el Cártel Jalisco Nueva Generación, escisión de un casi desaparecido cártel del Milenio y cuyo ascenso fue meteórico en la última década por dos factores: el poder concentrado casi de manera absoluta en una sola persona, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y la transformación del cártel bajo su mando en un verdadero ejército paramilitar, más que en un simple negocio clandestino.