En un comunicado publicado en su plataforma Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una amenaza velada contra el estado de Minnesota, después de que varias manifestaciones ciudadanas se convirtieran en foco de atención nacional. Las protestas se originan en la presencia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) …
“Trump apunta a la crisis en Minnesota: Amenazas de aplicar la Ley de Insurrección para calmar las aguas después de una noche de confrontaciones entre agentes del ICE y manifestantes”

En un comunicado publicado en su plataforma Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una amenaza velada contra el estado de Minnesota, después de que varias manifestaciones ciudadanas se convirtieran en foco de atención nacional. Las protestas se originan en la presencia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado, y Trump ha acusado al gobierno demócrata liderado por Tim Walz de permitir que “agitadores profesionales” ataquen al personal federal.
En su mensaje, Trump exigió a los líderes estatales que “pongan fin” a lo que calificó como ataques injustificados contra los agentes federales. Sin embargo, sus palabras han sido interpretadas por muchos como una amenaza velada de invocar la Ley de Insurrección para restaurar el orden en Minnesota.
La ley en cuestión, aprobada en 1807, permite al presidente declarar la insurrección en un estado o región si considera que el orden público está siendo comprometido. Históricamente, se ha utilizado para tratar de restaurar el orden en situaciones de disturbios y tumultos.
La amenaza de Trump ha generado una gran cantidad de reacciones en Minnesota, donde las manifestaciones contra la presencia del ICE han sido intensas y duraderas en los últimos meses. Muchos residentes están preocupados por la posible invocación de la Ley de Insurrección, lo que podría llevar a una respuesta militarizada y draconiana por parte del gobierno federal.
“Estamos muy preocupados por las amenazas del presidente”, dijo Sarah Thompson, activista de derechos humanos en Minneapolis. “La Ley de Insurrección es un instrumento histórico para mantener la orden pública, pero también puede ser utilizado como una herramienta política para silenciar a los disidentes y represionar el derecho a la protesta”.
Por otro lado, algunos residentes de Minnesota están apoyando la amenaza del presidente. “La gente está cansada de la violencia y el disturbio en nuestras calles”, dijo John Smith, un residente de St. Paul. “Si es necesario para restaurar el orden y proteger a nuestros agentes federales, entonces sí, invóquese la Ley de Insurrección”.
A medida que la situación en Minnesota sigue evolucionando, muchos están llamando a la calma y exigiendo una respuesta más constructiva al conflicto. “No hay necesidad de recurrir a medidas extremas como la Ley de Insurrección”, dijo el senador demócrata de Minnesota, Tina Smith. “Lo que necesitamos es un diálogo abierto y respetuoso entre las partes involucradas para encontrar una solución pacífica”.
La situación en Minnesota sigue siendo tensa, y la respuesta del presidente a las manifestaciones contra el ICE sigue generando debate y preocupación en todo el país.






