La representante de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA) expresó su preocupación sobre las intervenciones extranjeras en países de América Latina, argumentando que nunca han llevado a cabo procesos democráticos sostenibles. Su declaración se produjo en el contexto de la captura militar unilateral de Nicolás Maduro, presidente venezolano, por parte de Estados Unidos. …
“La paradoja de la intervención: ¿Democracia o autoritarismo en Latinoamérica?”

La representante de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA) expresó su preocupación sobre las intervenciones extranjeras en países de América Latina, argumentando que nunca han llevado a cabo procesos democráticos sostenibles. Su declaración se produjo en el contexto de la captura militar unilateral de Nicolás Maduro, presidente venezolano, por parte de Estados Unidos.
La diplomática mexicana sostuvo que los cambios de régimen impuestos por actores externos no solo violan el derecho internacional, sino que también han agravado históricamente los conflictos en la región. Según su análisis, las intervenciones extranjeras tienen como resultado el empobrecimiento del país y la erosión de la democracia.
La crítica de la representante mexicana a la acción militar unilateral estadounidense se centró en que no tiene en cuenta los intereses y las necesidades de los pueblos afectados. En su lugar, prioriza los objetivos políticos y económicos de los países interviniendo. Esta forma de actuar, según ella, es contraria a la naturaleza misma de la democracia, ya que no se basa en el consenso y la participación ciudadana.
La diplomática mexicana también recordó que América Latina ha sufrido profundamente las consecuencias de la intervención extranjera en su pasado. Ejemplos como la invasión estadounidense a Granada en 1983 o la ocupación militar por parte de los Estados Unidos en Honduras entre 1907 y 1931, son testigos del daño causado por estas acciones.
Es importante destacar que la representante mexicana no se refirió específicamente a la captura de Maduro, sino que su crítica se dirigió a la práctica generalizada de intervención militar unilateral en la región. Sin embargo, es imposible desconectar esta acción de las palabras pronunciadas por la diplomática mexicana.
La OEA ha sido escenario de varias discusiones sobre la intervención extranjera en la región. En este sentido, la posición adoptada por México puede ser vista como un llamado a la reflexión y el diálogo para encontrar soluciones más sostenibles y respetuosas con los derechos humanos.
En definitiva, la crítica de la representante mexicana ante la OEA a las intervenciones extranjeras en América Latina y a la captura militar unilateral de Maduro es un llamado a la reflexión sobre el papel que deben jugar los países extranjeros en la región. La diplomática mexicana pone énfasis en la importancia de respetar la soberanía de los países y de priorizar los intereses de los pueblos afectados, en lugar de imponer soluciones desde fuera.






