En un giro sorprendente, el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, ha anunciado que su formación política no elegirá a un candidato ciudadano para la elección presidencial de 2030. Esta decisión viene luego de dos pesadas derrotas en 2018 y 2024 con figuras ciudadanas. Moreno hizo esta declaración en una reunión interna del …
El PRI se despacha de la opción de presentar un candidato ciudadano en la próxima elección presidencial, un giro que abre nuevas posibilidades y desafíos políticos.

En un giro sorprendente, el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, ha anunciado que su formación política no elegirá a un candidato ciudadano para la elección presidencial de 2030. Esta decisión viene luego de dos pesadas derrotas en 2018 y 2024 con figuras ciudadanas.
Moreno hizo esta declaración en una reunión interna del partido, donde reflexionó sobre las lecciones aprendidas a partir de esas experiencias. “La gente no busca a alguien que tenga buena intención o sea ‘bueno’. Lo que la gente quiere es a alguien que resuelva los problemas del país”, sostuvo el líder político.
Aunque Moreno reconoció que su partido tiene principios y valores, insistió en que éstos no son suficientes para ganar una elección. “Ya nos pasó dos veces. La gente no está interesada en discursos apasionados ni en promesas de cambio. Quieren resultados”, enfatizó.
La decisión del PRI se produce en un contexto político en el que los partidos tradicionales han visto disminuir su influencia en favor de figuras ciudadanas y líderes emergentes. Sin embargo, Moreno cree que su partido puede aprovechar esta situación para renovarse y regresar al poder.
“Nosotros no nos rendiremos”, declaró Moreno. “Estamos cansados de perder, pero estamos dispuestos a aprender de nuestros errores. Creemos que podemos ofrecer una alternativa seria y convincente para el país”.
La elección presidencial de 2030 es vista como un momento clave en la política mexicana, ya que se espera que los partidos políticos debatan sobre temas como la economía, la seguridad y la educación. El PRI, fundado en 1929, ha sido uno de los partidos más influyentes del país, pero ha visto disminuir su influencia en las últimas décadas.
La elección de un candidato del partido para la presidencial de 2030 se ve como una oportunidad para el PRI para regresar al centro del escenario político. Sin embargo, Moreno sabrá que enfrentará una difícil batalla para ganar la confianza de los votantes y vencer a otros partidos y candidatos.
La elección presidencial de 2030 es un momento crítico en la política mexicana, y la decisión del PRI de elegir un candidato interno puede tener importantes consecuencias políticas. Si el partido logra revivificar su imagen y ganar la confianza de los votantes, podrá regresar al poder y reafirmar su presencia en el escenario político mexicano.






