La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha emitido un veredicto histórico condenando a México por violar gravemente los derechos humanos de Ernestina Ascencio Rosario, una anciana náhuatl monolingüe de 73 años. La sentencia revela el horroroso episodio en el que miembros del Ejército mexicano la violaron y la torturaron en su comunidad de Tetlalzinga, ubicada …
Condena internacional contra la justicia mexicana: autoridad pone término a impunidad por crímenes graves en el caso Ernestina Ascencio

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha emitido un veredicto histórico condenando a México por violar gravemente los derechos humanos de Ernestina Ascencio Rosario, una anciana náhuatl monolingüe de 73 años. La sentencia revela el horroroso episodio en el que miembros del Ejército mexicano la violaron y la torturaron en su comunidad de Tetlalzinga, ubicada en la Sierra Zongolica de Veracruz, en febrero de 2007.
La Corte Interamericana sostiene que Ernestina fue víctima de una serie de atrocidades cometidas por el Ejército mexicano. La violación y tortura ocurrieron después de que miembros del ejército visitaron la comunidad el 24 de febrero de 2007, un día antes de los crímenes. A medida que se investiga el caso, se descubrió que Ernestina había sido objeto de discriminación y exclusión por su identidad indígena y su condición de mujer.
La sentencia destaca la responsabilidad internacional de México por permitir y tolerar las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos cometidos contra Ernestina. La Corte Interamericana concluye que el Estado mexicano debió proteger a Ernestina de estos abusos, pero en lugar de hacerlo, permitió que sucedieran.
La condena es un golpe duro para la reputación de México y una victoria importante para la justicia y los derechos humanos. La sentencia también reconoce el daño psicológico y emocional causado a Ernestina y su comunidad, y exige al Estado mexicano que tome medidas efectivas para prevenir futuras violaciones similares.
La historia de Ernestina es un ejemplo doloroso del trato brutalizado que muchos indígenas han experimentado en México. La comunidad náhuatl ha enfrentado una larga historia de marginalización, discriminación y violencia a manos del Estado y de grupos armados. La sentencia de la Corte Interamericana es un llamado a la responsabilidad para que el Estado mexicano tome medidas efectivas para proteger los derechos humanos de todas las personas, especialmente las indígenas.
La condena también destaca la importancia de la justicia y la reparación para las víctimas. Ernestina había pedido justicia y reparación por los abusos cometidos contra ella y su comunidad. La sentencia es un paso importante hacia la justicia y el reconocimiento de los derechos humanos.
La Corte Interamericana ha emitido numerosas sentencias condenando violaciones graves de los derechos humanos en México, pero esta condena es especialmente relevante porque destaca la responsabilidad internacional del Estado mexicano. La sentencia también refleja el compromiso de la comunidad internacional para proteger y defender los derechos humanos.
En resumen, la condena emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México es un llamado a la justicia y la responsabilidad para que el Estado mexicano protegea los derechos humanos de todas las personas, especialmente las indígenas. La sentencia también reconoce el daño psicológico y emocional causado a Ernestina y su comunidad, y exige al Estado mexicano que tome medidas efectivas para prevenir futuras violaciones similares.






